13/01/09

Que soy un vago no es ningún secreto, cualquiera que haya leído un poco de lo que aquí escribo lo sabe perfectamente. Pero es que últimamente esto se está volviendo cada vez más y más preocupante, hasta el punto de que mis piernas fallen por momentos y me pegue unas hostias de campeonato.

Por el cansacio será, el problema es que no hago ni el huevo durante todo el día, así que no logro hallar exactamente donde está el cansancio. Por lo tanto, se lo atribuiremos a mi pachorra, que conforme voy creciendo se va haciendo más y más grande, y cada vez me voy ralentizando más, hasta el punto de parecer que vaya en bullet time.

Pero vaya, que son cosas habituales en mi existencia, pero no recordaba estar tan perro desde hace algunos años, por lo que es normal que me preocupe un poco por mi propia integridad física y psíquica. Y es que hoy he ido caminando con una amiga (la cual comparte mi parsimonia) y he notado que cada vez íbamos más despacio, era acojonante.

Y hoy ha llegado un punto en el que he perdido la noción de lo que decía, de lo que hacía, y de todo en general. Por suerte estaba ya en mi casa y no he causado ninguna desgracia. Probaré descansando un pelín más, pero vaya, que lo que es prometer... tampoco prometo nada. Me produce pereza incluso el hecho de ponerme a dormir. Es una pasada, true story.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

+1

Publicar un comentario en la entrada

Buena forma de expresar tu opinión, mejor forma de hacerte auto-publicidad. No olvides marcar la opción "Nick/URL" para que pueda reconocerte cómodamente.

Y recuerda que por cada comentario entras en el sorteo de una felación en los baños del Starbucks. ¡En cuantos más posts comentes más posibilidades tendrás de ganar!

 
Ir Arriba