23/01/12Papada espontánea
Estaba sentado en el sofá del comedor, y por casualidades de la vida estaban emitiendo Sálvame. Por motivos ajenos a mi voluntad, cambiar de canal no era una opción viable, así que decidí ignorarlo y seguir a mis cosas como si nada. Pero como en realidad soy débil, no pude evitar echar alguna mirada de vez en cuando al televisor que, después de todo, tenía justo a mi lado y no podía evitar oír.
En uno de esos alzamientos de mirada, veo una de estas escenas típicas de famosilla por la calle haciendo declaraciones (no recuerdo de quién se trataba exactamente) en su portal. Honestamente, me encantan este tipo de escenas. No por la famosa de turno, sino por la gente que aparece por detrás (no, no me refiero al mocito feliz, creo que no existe tipo más creepy en el universo) haciendo el subnormal y dando vergüenza ajena.
Pero en esta ocasión, vi a alguien que realmente colmó todas y cada una de mis expectativas. Era una señora que… ¡Qué digo! Era el máximo exponente de señora mayor marujona que he visto en toda mi vida. No sólo reunía todas las características sino que las potenciaba. Era una ‘señora que…’ al cuadrado.
Para empezar, no parecía una mujer, era un extraño amasijo de carne embutido en un pseudo-pijama azul y delantal (supongo que estaría en su casa hasta que se ha enterado de que en la calle estaba ‘la tele’ y ha bajado corriendo a chupar cámara). Estaba gorda, muy gorda. Y lucía un pelo rizado (a efectos prácticos: púbico) horrible y desaliñado. Su cara era amorfa y sus diminutas gafas se veían eclipsadas ante la magnitud de sus mofletes y, sobre todo, su papada. Era una especie de gran papada andante. Era como un monstruo de Pixar. Era horrible. Sólo me habría dado más asco si llevara una escoba.
Y además estaba roja. Muy roja. Estaba partiéndose de risa. En su retorcida mente de señora mayor, ella creía estar ante el mayor acto de rebeldía de su vida. Se estaba desmelenando por completo. Estaba burlando la ley. Ella se creía la futura comidilla del barrio y la envidia de sus amigas. Era feliz. La famosa en cuestión era lo de menos, toda la atención estaba puesta sobre ese clon rosado y peludo de Jabba. Ha tenido sus dos o tres inmerecidos y oportunistas minutos de fama, pero no ha defraudado a nadie.
No, pero en serio, me parece fascinante.
Chúpame la polla.
enero 23rd, 2012 at 22:54
qué observador, qué detalle, qué descripción! en serio, no sé como puedes sacar tanto de una señora mayor xD
enero 23rd, 2012 at 22:56
¿Una nueva entrada para hablar de Sálvame? ¿Te das cuenta de lo que puede tirar pa’trás a nuevos lectores? Juanki Mal.
enero 23rd, 2012 at 22:56
Reitero que es la Señora Patata que nadie querría tener. La Señora Papada. Piensa que igual es una señora Papada mal montada. Compadécete un poco de ella, hombre.
Bueno, no. Mejor no.
enero 23rd, 2012 at 23:02
Oye, pues yo me he reído. Seguro que ahora va por ahí contándole la hazaña a las vecinas.
enero 23rd, 2012 at 23:04
@Alex B: Lo has vuelto a lograr.
@paula: Hombre, la verdad es que de esa mujer se podrían escribir varias tesis doctorales.
@Solidei: Nada, nada. Mis nuevos lectores tienen que saber la verdad, si soy una maruja, la soy. No quiero que se lleven el disgusto luego, o que se enteren por terceros.
@MarisaMIDD: Más que la señora patata, me la imagino como una especie de matrioska adaptada al concepto de ‘señora mayor’. Es decir: señora que se ha comido a una señora que se ha comido a otra señora.
@Elena: Lo va a contar en todas las cenas familiares. Esto es así.
enero 23rd, 2012 at 23:11
Es la primera vez que siento algo así. He sentido grandes deseos de ver Sálvame, pero tranquilo, ya han pasado.
enero 24th, 2012 at 0:59
Esa era mi madre ijo de puta
enero 26th, 2012 at 12:39
Siento informar a tus seguidores que esa fobia a las señoras mayores la desarrollaste de pequeño nunca supe lo que ocurrió pero era extrañamente divertido el ver que una señora vieja asquerosa ” apreciación de mi sobrino” y ver como se le iba transformando la cara angelical a una especie de cara de estreñimiento que explotaba gracias a dios cuando la buena señora después de decir lo guapo que era ese niño con pinta alemán y no podía oír la cantidad de improperios que soltaba por la boca jajajaja
enero 29th, 2012 at 15:59